Como un buen hacker, Parisa Tabriz, piensa como un criminal, y dirige a los brillantes y extraños chicos de su equipo, con el valor y la calma de un negociador de rehenes. La joven, de 31 años, fue contratada por el gigante informático Google para que pusiera a prueba sus sistemas y le informara de sus debilidades.

«Princesa de seguridad» es el cargo que ocupa oficialmente Parisa en la empresa. Para la misma, «Ingeniera de información de seguridad es un cargo aburrido». A esta trabajadora no le importa mucho lo que digan de ella, según recoge «Elle». «Algunas personas en otras partes de la industira se presentan a sí mismas como “vicepresidentes”, con todas sus certificaciones», anuncia divertida. «Si está haciendo cosas interesantes, lo que me importa es hablar con usted, no sus cargos», denuncia acerca de los altos ejecutivos que presumen de ello.

Estos expertos informáticos, los hackers, viven en un constante dilema moral, en el que la línea entre el bien y el mal a menudo se difumina. Su grupo de trabajo, los «sombreros blancos» (tal y como se definen» está formado por un conjunto de «buenos samaritanos» frente a los «sombreros negros» que hacen gala de sus conocimientos acerca de cómo atacar un sistema. Tabriz nunca ha tenido intención de pasarse al lado oscuro.

Se viste de negro, pero «porque es adelgazante», no porque preste mucha atención a la moda ni a las últimas tendencias. Esta «ejecutiva», que lo es aunque le cueste reconocerlo, no usa maquillaje. Sobre la ironía de «princesa pirata», ha publicado en su cuenta personal de Twitter lo siguiente:

Fuente: ABC Tecnología (http://www.abc.es/tecnologia/informatica/20140716/abci-princesa-hacker-google-201407161024.html)